<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><!-- generator="wordpress/2.3.3" -->
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	>
<channel>
	<title>Aportación extensa de Mak Makygregor-(e)ko iruzkinak</title>
	<link>http://blog.euskara21.euskadi.net</link>
	<description></description>
	<pubDate>Wed, 16 May 2012 21:25:27 +0000</pubDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.3.3</generator>
		<item>
		<title>Aitor Etxebarria-(e)k</title>
		<link>http://blog.euskara21.euskadi.net/index.php/aportacion-extensa-de-mak-makygregor#comment-452</link>
		<dc:creator>Aitor Etxebarria</dc:creator>
		<pubDate>Sun, 30 Nov 2008 00:00:00 +0000</pubDate>
		<guid>http://blog.euskara21.euskadi.net/index.php/aportacion-extensa-de-mak-makygregor#comment-452</guid>
		<description>Dice en su aportación el Sr. Mak Makygregor:

"Es curioso que en varios sitios se diga, muy acertadamente, que no se puede obligar a hablar un idioma, y seguido se incida en que habría que hacer no sé qué para que los niños lo hablasen en el recreo, los jóvenes en sus cuadrillas, y todo el mundo en su casa… Sinceramente, ¿con qué se come eso, con cuchara o con tenedor?"

En las dos afirmaciones no veo incoherencia alguna.Una cosa es "obligar a hablar un idioma" o prohibir halbar en otro; y otra bien distinta es incentivar, animar, fomentar, crear ámbitos y espacios pra el uso de un idioma, del euskara en este caso. 

Me produce la misma animadversión que al señor Makygregor la mera idea o suposición de imposición de un idioma. Pero desde ahí defiendo su promoción.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Dice en su aportación el Sr. Mak Makygregor:</p>
<p>&#8220;Es curioso que en varios sitios se diga, muy acertadamente, que no se puede obligar a hablar un idioma, y seguido se incida en que habría que hacer no sé qué para que los niños lo hablasen en el recreo, los jóvenes en sus cuadrillas, y todo el mundo en su casa… Sinceramente, ¿con qué se come eso, con cuchara o con tenedor?&#8221;</p>
<p>En las dos afirmaciones no veo incoherencia alguna.Una cosa es &#8220;obligar a hablar un idioma&#8221; o prohibir halbar en otro; y otra bien distinta es incentivar, animar, fomentar, crear ámbitos y espacios pra el uso de un idioma, del euskara en este caso. </p>
<p>Me produce la misma animadversión que al señor Makygregor la mera idea o suposición de imposición de un idioma. Pero desde ahí defiendo su promoción.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Pello Salaburu-(e)k</title>
		<link>http://blog.euskara21.euskadi.net/index.php/aportacion-extensa-de-mak-makygregor#comment-449</link>
		<dc:creator>Pello Salaburu</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 30 Nov 2009 00:00:00 +0000</pubDate>
		<guid>http://blog.euskara21.euskadi.net/index.php/aportacion-extensa-de-mak-makygregor#comment-449</guid>
		<description>No voy a entrar al fondo de lo que se dice en esta aportación, aunque tengo la impresión de que algunas cosas no se han interpretado de forma similar a lo que entendimos quienes participamos en la redacción original del texto base. Será, sin duda, más falta nuestra, por no haber sabido explicar con claridad lo que pensamos, que de Mak Makygregor por no entender lo que queremos decir. No voy a entrar, con todo, ahí­, sino en otro tema lateral.
Existe un tópico entre nosotros, manifestado de forma meridiana en este escrito, sobre el que quiero alertar, porque me parece profundamente injusto. El autor o autora indica lo siguiente. "Entre los ponentes uno sólo ve gente culta del euskera, con una lamentable pérdida reciente, el señor Knorr, que supongo habrá participado también. ¿Dónde están los intelectuales vascos que desarrollan su intelectualidad en castellano?"
Esa frase da a entender que quienes hemos participado en la redacción (los nombres son públicos) nos caracterizamos por estar encerrados en el mundo del euskera, aislados del castellano, como si el mundo del euskera fuese algo ajeno al castellano (o francés, por supuesto). Y esto duele. Duele, porque no es cierto, en absoluto. Hay, entre los firmantes personas que "desarrollan [también] su intelectualidad en castellano" u otras lenguas, además del euskera. Y ahora hablo en primera persona, por no ir más lejos: no voy a referirme a las decenas de articulos que he escrito en la prensa en castellano, porque alguien los puede interpretar, con razón o sin ella, como el producto propio de un diletantismo no intelectual. Me refiero a cosas que requieren más tiempo de estudio, de investigación y de imaginación:. más tiempo de trabajo y de hincar los codos, en definitiva. El último libro que he escrito fue publicado y presentado hace un año en Madrid. En cuatro meses se agotaron dos ediciones y, salvo del País Vasco, creo que he recibido invitaciones de todo el resto de autonomías para hablar del tema, de forma reiterada en más de una ocasión. También he sido invitado desde el extranjero. Con posterioridad he publicado  en MIT Press, en enero sale otra cosa en Oxford University Press y existe un capítulo en prensa para un libro colectivo en Madrid.
Lo que manifiesta el o la firmante es un tópico profundamente arraigado en algunos sectores sociales, que no se corresponde con la realidad. Quienes desarrollamos nuestra "intelectualidad" en euskera somos capaces de hacer lo propio, y lo hacemos, en otras lenguas también. En particular, en español o francés, según el caso. Quizás, cuando nos demos cuenta que el euskera suma, y no resta, habremos dado un gran paso, y habremos contribuido a que los derechos de los hablantes se respeten con más efectividad. 
Tengo mucho respeto por la palabra "intelectual". Por desgracia, acostumbramos a colgar esa distinción en las espaldas de cualquiera, incluidas las nuestras. Pero respondiendo a la pregunta del o la firmante, y apropiándome quizás de forma inadecuada del término, quiero señalar que estamos también ahí­, también entre los firmantes. Aunque parezca una hazaña asombrosa.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>No voy a entrar al fondo de lo que se dice en esta aportación, aunque tengo la impresión de que algunas cosas no se han interpretado de forma similar a lo que entendimos quienes participamos en la redacción original del texto base. Será, sin duda, más falta nuestra, por no haber sabido explicar con claridad lo que pensamos, que de Mak Makygregor por no entender lo que queremos decir. No voy a entrar, con todo, ahí­, sino en otro tema lateral.<br />
Existe un tópico entre nosotros, manifestado de forma meridiana en este escrito, sobre el que quiero alertar, porque me parece profundamente injusto. El autor o autora indica lo siguiente. &#8220;Entre los ponentes uno sólo ve gente culta del euskera, con una lamentable pérdida reciente, el señor Knorr, que supongo habrá participado también. ¿Dónde están los intelectuales vascos que desarrollan su intelectualidad en castellano?&#8221;<br />
Esa frase da a entender que quienes hemos participado en la redacción (los nombres son públicos) nos caracterizamos por estar encerrados en el mundo del euskera, aislados del castellano, como si el mundo del euskera fuese algo ajeno al castellano (o francés, por supuesto). Y esto duele. Duele, porque no es cierto, en absoluto. Hay, entre los firmantes personas que &#8220;desarrollan [también] su intelectualidad en castellano&#8221; u otras lenguas, además del euskera. Y ahora hablo en primera persona, por no ir más lejos: no voy a referirme a las decenas de articulos que he escrito en la prensa en castellano, porque alguien los puede interpretar, con razón o sin ella, como el producto propio de un diletantismo no intelectual. Me refiero a cosas que requieren más tiempo de estudio, de investigación y de imaginación:. más tiempo de trabajo y de hincar los codos, en definitiva. El último libro que he escrito fue publicado y presentado hace un año en Madrid. En cuatro meses se agotaron dos ediciones y, salvo del País Vasco, creo que he recibido invitaciones de todo el resto de autonomías para hablar del tema, de forma reiterada en más de una ocasión. También he sido invitado desde el extranjero. Con posterioridad he publicado  en MIT Press, en enero sale otra cosa en Oxford University Press y existe un capítulo en prensa para un libro colectivo en Madrid.<br />
Lo que manifiesta el o la firmante es un tópico profundamente arraigado en algunos sectores sociales, que no se corresponde con la realidad. Quienes desarrollamos nuestra &#8220;intelectualidad&#8221; en euskera somos capaces de hacer lo propio, y lo hacemos, en otras lenguas también. En particular, en español o francés, según el caso. Quizás, cuando nos demos cuenta que el euskera suma, y no resta, habremos dado un gran paso, y habremos contribuido a que los derechos de los hablantes se respeten con más efectividad.<br />
Tengo mucho respeto por la palabra &#8220;intelectual&#8221;. Por desgracia, acostumbramos a colgar esa distinción en las espaldas de cualquiera, incluidas las nuestras. Pero respondiendo a la pregunta del o la firmante, y apropiándome quizás de forma inadecuada del término, quiero señalar que estamos también ahí­, también entre los firmantes. Aunque parezca una hazaña asombrosa.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
</channel>
</rss>

