Autor: L. Velasco
Enhorabuena al Consejo Asesor por enunciar en voz alta algunas realidades evidentes.
Soy licenciada universitaria, considero que mis capacidades intelectuales están dentro de la media, pero he sufrido la imposición del euskera desde los 6 a los 17 años, y no soy capaz de hablarla: las imposiciones no funcionan en democracia, la lengua que no se necesita ni se ama no se aprende, el nivel educativo está afectado por todo ello, el euskera se ha utilizado como parte de un “paquete político”, arma arrojadiza entre vascos…..
Con todo, lo que más me duele es que esta imposición continúa ahora en mis dos hijos, ya que en mi municipio la única opción para estudiar es el modelo D. Mis hijos no pueden estudiar en su lengua materna (que es además la mayoritaria, y una lengua cooficial). Sólo eso, para mí, ya descalifica la política lingüística seguida tanto por socialistas como por nacionalistas. Quisiera que en algún sitio se recogiera mi tristeza y mi impotencia, que es la de muchas madres y padres, por ello.
Me pregunto qué consecuencias tendrá esto en su trayectoria escolar, si serán capaces de expresarse con riqueza en una lengua que sólo hablan en las aulas, ni siquiera en el patio y mucho menos en el parque…
Se parte de una hipótesis falsa y perversa: si no hablas euskera no eres vasco. Si no aceptas que el euskera sea la lengua que vehicule toda la enseñanza, no eres vasco. Pues yo, que he nacido “aquí” (como mi madre, como mi abuela, como mi bisabuela… ninguna de las cuales habló euskera), y amo esta tierra, no quiero la imposición del euskera, ni el despilfarro gastado en ello. El euskera no puede ni debe perderse, porque perderíamos todos. Que subvencionen ikastolas, que se enseñe en todos los colegios como asignatura, que cada niño pueda estudiar en su lengua materna y que se ayude a todo el que quiere aprender euskera me parece fenomenal, pero yo (que deseo llevar a mis hijos a la escuela pública que contribuyo a pagar con mis impuestos, que no tengo recursos económicos para llevar a mis hijos a un colegio privado donde se respete mi libertad de elección) necesitaré comunicarme con mis hijos cuando les tenga que ayudar con los deberes.
La normalidad está en la libertad. Si en Bermeo, Lekeitio… se habla euskera, es porque es natural. No lo impone nadie y es la lengua materna de la mayoría de la gente. A quienes opinan lo contrario, les pediría que le den la vuelta al tema: ¿qué pensaríamos si desde la consejería de educación del Gobierno Vasco (OJO; actualmente ocupada por un grupo minoritario, EA) si con el argumento de que queremos que nuestros hijos sean competitivos el día de mañana, se establece que todos los estudios se hagan en castellano e Inglés?
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